Lassen Volcanic Park será recordado por, el día en que se nos cayó un árbol delante de nuestras narices y vivimos para contarlo. Aunque no sería justo, porque el sitio es precioso y ese día nos pasaron un cúmulo de circunstancias que nos hicieron pensar que nos habíamos levantado con el pie izquierdo, bueno, eso según se mire, porque llegamos a casa sanos y salvos.
Después de estar varios días de excursión de aquí para allá, Lassen era nuestro último destino, con lo que pensamos que dormir el día anterior cerca del parque sería una buena idea, la cuestión era dónde, así que nos decidimos a dormir en Westwood a pesar de que Jaime quería dormir en Susanville (un poco más lejos del parque, pero lo suficientemente grande como para que hubiese una cantidad importante de moteles para escoger). En fin, como el tiempo es oro y habíamos llegado lo suficientemente temprano a Susanville, lo intentamos un poco más cerca en Westwood "el pueblo fantasma" madre mía, era uno de estos pueblos que salen en las pelis, donde la gente del pueblo está compinchada para asesinar al grupo de excursionistas, eso es lo que nos pareció así que salimos de allí como alma que lleva el diablo, con la esperanza (también desasosiego) de que el siguiente pueblo,Chester, estuviese un poco mejor.
Pues bien, no sólo era un pueblo entrañable, si no que cenamos a cuerpo de rey, comida americana con su puré de patatas y salsa de arándanos y nos tomamos una ... la "apple pie", que todavía la estoy saboreando, riquísima.
Nos levantamos, desayunamos en el hotel " in extremis" (con los horarios de esta gente no hay quien pueda) y nos fuimos al parque. Nos pareció precioso, no se, si es que íbamos con poca idea de lo que nos íbamos a encontrar o es que el paisaje era distinto a lo que habíamos visto hasta ahora, pero nos pareció muy bonito. Y como en todos los sitios con aguas termales y actividad volcánica, olía a... huevos podridos.
Después de una pequeña caminata con un sol de justicia llegamos a marte, o eso parecía, un lugar llamado Bumpass Hell, con un montón de pozos con lodo hirviendo que olía fatal y que por el ruido que hacía daba la impresión de que de un momento a otro iba a reventar. Caminata de vuelta al coche y que si foto por aquí y por allá, buscamos un sitio para poder tomarnos los bocatas que nos habíamos preparado y encontramos un lago precioso, con ciervos incluidos, hasta aquí, todo iba bien.
Una vez terminamos de comer, nos fuimos a ver la zona devastada del volcán, que el mismo nombre ya era para pensárselo dos veces, y cuando íbamos tan tranquilos en el coche, vemos un árbol balanceándose y cayendo delante de nuestros morros, no os hacéis una idea de lo espectacular que es ver caer un Red Wood, la madera es un poco mierda, ¡pero grandes! aún son, un buen rato. En fin,...el resto ya os lo sabéis, avisar al ranger de que la carretera está cortada porque se había caído un árbol,flipar un poco....
Cuando volvimos, estaban los coches parados y todo el mundo recogiendo trozos de árbol y sacándolos de la carretera ¡qué bien se organizan estos americanos!. Nos pusimos a ayudar, y en un momento ya pudimos pasar con los coches.
No llevábamos ni cinco kilómetros cuando nos damos cuenta de que una de las ventanillas del coche no sube,aún así nos lo tomamos con calma, que si fotos por aquí y por allá y en un momento,Jaime con la ayuda de Benito se ponen a arreglar la ventanilla que ,caprichosa ella, pues no le da la gana de subir. Total que decidimos ir hasta el "Visitor Center" que: "malo será, que no encontremos algo para arreglarla, porque ir por la autopista con una ventanilla totalmente bajada, no es que se diga, agradable". Pero en el momento de encender el coche, pues que, no le da la gana, nos habíamos quedado sin batería (siempre que se conduce en USA por carreteras de montaña hay que llevar las luces encendidas, creo que en España es lo mismo, aunque no estoy segura) en definitiva, intenta tú encender un coche automático sin batería, ya os lo digo yo, complicadillo, pero aún así lo intentamos, el panorama era gracioso, sobre todo porque después de intentarlo tres veces llegamos a la conclusión de que los coches automáticos no se embragan como los manuales, con lo que es imposible. Si te quedas sin batería, te fastidias (por cierto Alex me acordé de tí)
Como ya dije, nos levantamos ese día con el pie izquierdo, eso según se mire, porque esto nos pasó en un tramo que era todo cuesta abajo y tuvimos la gran suerte de que la gasolinera, se encontraba a 1 milla de distancia. Llegamos a Berkeley, cansados y enteros y un poco flipados, ¡Vaya día!
2 comments:
Menuda excursión nos dimos... nin un segundo de aburrimento, casi vimos un atropello a unha tipiña na tasca californiana aquela, a caída da árbore, as faenas que nos fixo o cochiño, os páxaros carpinteiros picando na choza pola mañá, pero visitamos sitios preciosos e que xamais esquecerei, un deles Lassen (a sede)... sen dúbida unha viaxe fermosa
PD:ese Jaimitín maquinero conducindo e bailando a un tempo "block Rockin beats"...
Foi moi divertido. Ata collín maniotas de tanto que me rin.
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